¡Rockeros y Rockeras! Vaya noche la de ayer, 30 de enero, en la Sala Marea Rock de Alicante. Como ya os veníamos avisando, se iba a celebrar una PowerMetal Night, con tres grupos que, dentro de este género, ya se han hecho un nombre conocido en el mundo de la música en español.
Os estoy hablando de PHOENIX RISING, RAVEN’S GATE y EDHELLEN.
La sala se encuentra en el Puerto de Alicante, la zona típica de bares y discotecas de la ciudad. No es una sala muy grande, pero sí que tiene un equipo potente y mucho ambiente. Antes de que fueran las 22:00h, en la puerta ya estábamos esperando para entrar varias personas. Por lo visto, el ensayo para los arreglos técnicos se alargó un poco más de lo previsto, y al final la gente empezó a entrar a eso de las 23:00h. Pero vamos, cosas normales y corrientes que suelen pasar casi siempre en los conciertos.
Nada más entrar, te encuentras con el escenario presidiendo la pista y un potente equipo de altavoces. Los efectos especiales, se componían por luces de colores y una máquina de humo, que en mi opinión, a veces eran un poco molestos (sobretodo si intentabas sacar una foto decente con un móvil corriente).
A los cinco minutos de que ya hubiera entrado todo el mundo, empezó a sonar la intro de los enormes PHOENIX RISING. Estos madrileños han venido a tierras valencianas para presentar su trabajo de Versus, y así empezaron con una de sus canciones, “Phoenix”. Al principio, tal vez por las prisas en ecualizar a todos los grupos, hubieron algunos fallos técnicos, como micros que se acoplaban demasiado o que de golpe dejaban de sonar. Después de Rabia y dolor, volvieron con otra canción de su nuevo CD Luzbel. He de decir que estos señores se dejaron caer un concierto de lo mejorcito que he visto en el Power español a día de hoy. La voz de Miguel González se acopla perfectamente con el resto de la instrumentación, y se nota que cada canción es tratada con un cariño especial.
Tras una canción mítica en su repertorio como es Mi Libertad, tocaron tres canciones seguidas de su nuevo álbum como son Corazones de hierro, Afterlife y Días de Terror. Para mi gusto, y como fan incondicional de Patrick Rothfuss, creo que en este concierto me faltó la canción de El Nombre del Viento, tambíen de su CD Versus, que a mi me ha encantado.
Finalmente, la banda continuó con un tema muy épico como es Dulce prisión, de su primer CD, y terminaron con Agoraphobia.
Tras una pequeña pausa para salir a la calle y refrescarnos, puesto que dentro de la sala hacía tanta calor que el suelo empezaba a resbalar del sudor, volvimos a entrar porque la música de los valencianos RAVEN’S GATE había empezado a sonar. Y cuales serpientes encantadas, todos volvimos de nuevo al calor infernal de la sala para escuchar a esta banda que son dinamita pura sobre el escenario.
Estos valencianos estaban casi terminando su segunda gira de su álbum debut Defying Gravity. El concierto empezó con la primera canción del álbum, Distance of Fire, donde el señor Arturo Megamuerte ya empezó a saltar y a animar a la sala sin parar. Por supuesto, el lugar estaba a reventar, y es que todos sabemos que en tierras de Alicante se quiere mucho a este grupo. La segunda canción del concierto fue una de mi favoritas, tal vez porque es la primera que escuché de ellos, se trata de Lion Heart Doll, en la que la gente coreó, saltó y cantó como si no hubiera mañana.
La marcha siguió con Princess of the Oil Ocean, y el ambiente se volvió más oscuro con su tema más épico, Juno. Estaba claro que el público se las sabía todas, pero, para aquellos que todavía nos los conocían, estoy segura de que se quedarían con la boca abierta cuando estos valencianos se atrevieron con la cover de Never Gonna Give You Up de Rick Asley. Absolutamente toda la sala coreaba y bailaba al son de la canción, unos pronunciando mejor y otros peor. Los ánimos de la sala estaban en todo su apogeo, cuando Arturo dijo aquello de… «3, 2, 1..!» Creo que toda la sala gritó al mismo tiempo “Awake”, que es como se llama la canción, 3, 2, 1… Awake! Este es un tema con mucha fuerza y a mi me parecía que toda la sala retumbaba junta. Estábamos ya todos sudando, en la sala ya hacía un calor insoportable, y eso hacía mella también en los músicos que, los pobres, no paraban de sudar bajo las luces de colores. Para terminar el concierto, nos pusimos un poco más tiernos con Last Breack Air Fortress, levantando todos las manos para acompañar el ritmo de la canción.


He de remarcar que, de verdad, me encanta ese cambio que ha hecho la banda al meter guturales en las canciones. Arturo habrá tenido que estar ensayando duro esa voz para conseguirlos, y le dan mucha fuerza a su música que, para mi gusto, está genial, pero la falta el sonido y la fuerza de una segunda guitarra, (por supuesto, esto son sólo opiniones personales).
Tras los madrileños PHOENIX RISING y los valencianos RAVEN’S GATE, el final de la noche se acercaba y les llegó el turno a los alicantinos EDHELLEN, los encargados de poner el punto y final a una muy buena noche de Power Metal.
En este caso, el set list de EDHELLEN estuvo formado mayoritariamente por canciones de su álbum Sombra y Anhelo. Algunas de estas canciones son Buscando un sol, Sombra en el océano o Eterna la noche, canción que cerraba su set list para la noche. Además de estos y otros temas de su primer álbum, nos deleitaron con dos canciones de adelanto de lo que será su próximo disco de estudio, como El camino del inocente que fue presentada por primera vez en este concierto. La otra canción de adelanto, De sangre y sal, ya se presentó el pasado verano y fue coreada por muchos de los presentes, al igual que las canciones de su primer álbum. En estas nuevas canciones, se aprecia el sello de EDHELLEN en su línea de composición, y no desagradó a sus más fieles seguidores.
El público se mostró animado y participativo en el concierto arropando a la banda local en un escenario en el que se les veía muy cómodos ofreciendo su espectáculo.
En conjunto, fue una muy buena noche en la que las 3 bandas (pese a algún pequeño problema técnico en el sonido que trató de solucionarse) hicieron disfrutar a aquellos que asistieron.
Quiero dar las gracias a la Sala Marea Rock, porque de verdad que fue una noche genial y lo hicieron muy bien. A las bandas, sobretodo a PHOENIX RISING y RAVEN’S GATE que vinieron de fuera para realizar este concierto, y porque son geniales incluso debajo de los escenarios. A EDHELLEN, porque sin ellos tampoco habría sido posible esta noche. Y a mi compañero Norberto, porque me ha ayudado muchísimo en esta crónica, y es posible que lo tengamos por esta web dentro de muy poquito.












